En Guadalcázar, la llegada de la Semana Santa no se limita a marcar el calendario: transforma el pulso del pueblo, lo vuelve más lento, más hondo, más íntimo. Este año, entre el 29 de marzo y el 5 de abril, las calles volverán a convertirse en un escenario donde la fe y la tradición dialogan en silencio.

El Domingo de Ramos (29 de marzo, 12:00 h) abrirá la puerta de estos días con la bendición de los ramos, seguida de la imposición de medallas, procesión y Santa Misa. Desde la Plaza de España, el caminar de los fieles evocará la entrada humilde y luminosa que da inicio al relato, acompañado musicalmente por la Agrupación Musical La Unión de Guadalcázar.

El recogimiento tomará forma el Miércoles Santo (1 de abril, 19:00 h) con la Santa Misa y, ya entrada la noche, a las 20:00 h, el Vía Crucis con Cristo Crucificado recorrerá las calles como un susurro de pasos y cirios, con los sones de la Agrupación Musical La Unión de Guadalcázar.

El Jueves Santo (2 de abril) será un día de hondura especial. A las 18:00 h, los Santos Oficios recordarán la Cena del Señor, antes de que la noche se abra, a las 20:00 h, a la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, acompañada por la Agrupación Musical La Unión de Guadalcázar. Más tarde, entre las 23:30 h y las 00:30 h, la Hora Santa invitará a la contemplación y al silencio compartido.

El Viernes Santo (3 de abril) llegará con la gravedad de lo irreparable. A las 17:00 h, los Santos Oficios conmemorarán la muerte del Señor. Y a las 20:00 h, la procesión del Santo Entierro y la Dolorosa envolverá el pueblo en un luto sereno, acompañada por la Agrupación Musical La Unión de Guadalcázar, donde cada paso pesa y cada mirada guarda respeto.

La noche del Sábado Santo (4 de abril, 22:00 h) se iluminará con la solemne Vigilia Pascual, una llama encendida en medio de la oscuridad que anuncia lo que está por venir.

Y finalmente, el Domingo de Resurrección (5 de abril, 11:00 h) romperá el silencio con alegría: la Misa de Resurrección dará paso a la procesión de Jesús Resucitado, nuevamente acompañado por la Agrupación Musical María Magdalena de Santaella. Entonces, Guadalcázar respirará distinto. Más ligero. Más vivo. Más lleno.

Desde la organización se recuerda la importancia de la puntualidad y el respeto durante los actos, para vivir intensamente una semana que, en Guadalcázar, no solo se celebra: se siente, se guarda y se comparte.

Porque aquí, en cada rincón, la Semana Santa no pasa: permanece.