TORRE MOCHA Y CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA NATURALEZA Y BIODIVERSIDAD

La torre mocha es uno de los espacios más singulares de la campiña cordobesa y el principal recurso turístico del municipio.

Este edificio histórico del siglo XVII, declarado Bien de Interés Cultural, es el único vestigio que se conserva del antiguo palacio de los marqueses de Guadalcázar. Situada en pleno centro de la ciudad, se ha convertido en uno de sus símbolos más representativos.

En la actualidad, alberga el Centro de Interpretación de la Naturaleza y la Biodiversidad, conocido como CINABI, un espacio único donde historia, ciencia y naturaleza se unen para ofrecer una experiencia diferente a visitantes de todas las edades.

HISTORIA TORRE MOCHA

La torre es el principal vestigio del antiguo palacio que Diego Fernández de Córdoba, I marqués de Guadalcázar, mando construir en 1616, durante su etapa como virrey de la nueva España y Perú.

Este gran conjunto palaciego fue concebido para reflejar el poder y prestigio de su linaje, además de servir como residencia del marqués en sus últimos años. La fachada principal, orientada al este, contaba con doce balcones y estaba flanqueada por dos torres gemelas, de las cuales hoy solo se conserva una.

En su interior, el palacio se organizaba en torno a un patio claustrado con cuarenta columnas de mármol de Génova, acompañado de jardines y patios de servicio. Aún hoy, pueden encontrarse restos de estos mármoles en distintos puntos de la localidad.

ARQUITECTURA SINGULAR

Construida principalmente en ladrillo, la torre presenta una estética sobria y elegante, con elementos de piedra en esquinas, vanos y cornisas.

Su estructura destaca por:

  • Seis fajas verticales en sus fachadas
  • Una división en tres cuerpos horizontales
  • Y una escasa ornamentación, propia de su carácter defensivo y representativo

A pesar de su nombre, antiguas imágenes muestran que originalmente estuvo coronada por un tejado a cuatro aguas, posteriormente eliminado por motivos de seguridad.

Info

Horario de Apertura:

Miércoles a Domingo y festivos: 10:00 a 14:00
Lunes y Martes: Cerrado

Contacto:

Teléfono: 697 648 277

e-Mail: turismo@guadalcazar.es

 

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CENTRO DE INTERPRETACION DE LAS CIENCIAS NATURALES Y LA BIODIVERSIDAD

Inaugurado en 2003 como Museo de Ciencias Naturales, este espacio ha evolucionado hasta convertirse en un lugar donde historia y conocimiento conviven en un mismo espacio.

En la actualidad, se le ha rebautizado con el nombre de “Centro de Interpretación de las Ciencias Naturales y la Biodiversidad” (CINABI), un recurso cultural y educativo de referencia en Guadalcázar.

Ubicado en el interior de la torre, ofrece un recorrido en vertical que permite al visitante descubrir la biodiversidad y la evolución de la vida en la tierra.

Se trata de un centro singular, organizado en seis plantas temáticas, lo que lo convierte en un espacio prácticamente único por su estructura vertical:

    Planta Baja

    Recepción y sala de proyección introductoria.

    1ª planta: Malacología y recuerdos del mar.

    Dedicada al estudio de los moluscos, con una colección de conchas y caracolas, junto a ejemplares marinos como peces globo, estrellas de mar, cangrejos o erizos, que reflejan la diversidad del mundo marino.

    2ª planta: Paleontología

    Un viaje al pasado a través de fósiles, donde destacan piezas tan llamativas como la colección de trilobites y amonitas, además de un huevo de dinosaurio, de sepia, un cráneo de ballena, entre otros ejemplares.  Estas piezas permiten conocer como era la vida en la tierra hace millones de años.

    3ª planta: Mineralogía y gemología

    Espacio dedicado a los minerales y gemas, donde se descubren sus formas, colores y usos en la vida cotidiana, mostrando la riqueza del mundo mineral.

    4ª planta: Sericultura y biodiversidad local

    Dedicada a la relación entre el ser humano y la naturaleza, destacando la producción tradicional de seda y la biodiversidad del entorno cercano.  

    5ª planta: Entomología

    Centrada en el mundo de los insectos, los seres vivos más numerosos del planeta, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas.

    A lo largo del recorrido, se pueden observar piezas fascinantes que abarcan millones de años de historia, desde estromatolitos fósiles hasta especies actuales como los triops, considerados auténticos fósiles vivientes.