Historia

Se tiene constancia de la existencia de una ciudad romana en el siglo IV llamada Cárbula a la que Plinio hacía mención y que, según algunos historiadores, podría ser la actual Guadalcázar.

También los árabes dejaron su huella en esta localidad ya que se cree que en la llamada Huerta Jonda hay una alberca que en su origen era un baño árabe, además del nombre de la ciudad, que en árabe quieren decir río del palacio. Tras ser reconquistada por Fernando III en 1236, fue donada a don Gonzalo Fernández de Córdoba, que la permutó por el señorío de Montilla.

En 1609 fue erigida en marquesado en favor de don Diego Fernández de Córdoba, Virrey del Perú. Luis Fernández de Córdoba, descendiente de Don Diego Fernández de Córdoba, fundó en esta villa el Convento de monjas de la orden de San Bernardo.